
¿Creyeron que estaba muerto no?; ¿creyeron que una manga de zurdos bolcheviques me habían secuestrado después de mi campaña en contra de sus ideas estúpidas e inútiles? NOOO!!! ESTOY VIVO!!! (para la alegría de pocos)
Pero volví, después de casi 4 meses (si este blog tiene contenidos tan densos y que obligan a tanta reflexión que se publican cosas cada 4 meses) vuelvo a publicar algo y es solo para hacerme autobombo.
Porque seguramente los miles de visitantes de este blog tan choto se preguntaban "¿y el pachorra este que hace que no publica nada?". Acá les va la respuesta que tanto estaban esperando: no tenía nada de tiempo en mi agenda para publicar cosas aca porque estaba haciendo una super investigación de profundidad (así estilo Canal 9 o mejor todavía, como en América) para la facultad y el diario Primera Edición en conjunto, así que era demasiado importante mi tarea como para andar escribiendo pavaditas acá.
Así que acá les dejo el link para que los que no compraron el diario puedan leer mis pinceladas de genialidad en sus pantallas (avisé que era autobombo): http://www.primeraedicionweb.com.ar/?dgprincipal=suple&idsuple=24&idedic=36&tipo=impreso&idEdicion=
Fue la tapa del suplemento Edición del Domingo 13 de Enero de 2008 (tomá pa vó)
Les dejo un fragmentito así se "entonan" leyendo y despues leen la nota completa en el link que les dejé.
Testigos de la noche
La noche sigue siendo un objeto de misterio para muchos. Pero no para ellos, que la conocen de primera mano porque la viven jornada tras jornada. Y como su trabajo es observar, nadie mejor para adentrarnos en ese mundo que se abre cuando los demás nos vamos a dormir.
Por Martín Ezequiel Páez (sí, mi segundo nombre es Ezequiel)
Dentro de la estructura urbana, la caída de la noche produce una suerte de transformación en los espacios y en el significado que tienen éstos para los habitantes de las ciudades. La noche siempre ha sido un objeto de misterio para la humanidad. La oscuridad, lo desconocido, lo que nuestros ojos no pueden percibir, siempre han generado misterio y hasta miedo en las personas.
Como el resto de las ciudades, al momento en que se esconde el sol, la capital misionera se transforma: cambian los actores sociales, el significado de sus espacios y también se modifican radicalmente sus actividades. Durante la noche es un espacio diferente. Esta apreciación puede hacerla cualquier habitante que haya transitado por la ciudad una vez que las únicas luces que bañan las calles son las artificiales. Pero Posadas cuenta con testigos inmutables de estos cambios, testigos que se han convertido en un ingrediente más de la noche. Los serenos y cuidadores nocturnos son esos testigos, los que ven y oyen lo que sucede sin moverse de sus puestos laborales.
Dentro de la estructura urbana, la caída de la noche produce una suerte de transformación en los espacios y en el significado que tienen éstos para los habitantes de las ciudades. La noche siempre ha sido un objeto de misterio para la humanidad. La oscuridad, lo desconocido, lo que nuestros ojos no pueden percibir, siempre han generado misterio y hasta miedo en las personas.
Como el resto de las ciudades, al momento en que se esconde el sol, la capital misionera se transforma: cambian los actores sociales, el significado de sus espacios y también se modifican radicalmente sus actividades. Durante la noche es un espacio diferente. Esta apreciación puede hacerla cualquier habitante que haya transitado por la ciudad una vez que las únicas luces que bañan las calles son las artificiales. Pero Posadas cuenta con testigos inmutables de estos cambios, testigos que se han convertido en un ingrediente más de la noche. Los serenos y cuidadores nocturnos son esos testigos, los que ven y oyen lo que sucede sin moverse de sus puestos laborales.
